TEMAS
- Alta Costura
- Ambientación y Deco
- Animación de Eventos
- Bebidas
- Bicentenario 1810-2010
- Catering
- Celebridades
- Ceremonia civil y religiosa
- Concursos
- Consejos de Expertos
- Cotillón
- Cronistas Espontáneos mO
- Despedidas de Soltera
- Dulces
- Estética
- Eventos
- Eventos Infantiles
- EXPO QUINCE
- ExpoNovias
- Fashion Week
- Fotografía y Video
- Fuegos Artificiales
- Gadgets
- Historias
- Horoscopo
- Humor
- Ideas originales
- Info Útil
- INFONOVIA-Z
- Listas de casamiento
- Luna de miel
- Maquillaje
- Mil Encuestas
- mO Tests
- Moda
- Música para eventos
- Noticias
- Novedades
- Organización integral
- Para leer en pareja
- Perfiles Empresariales
- Ramos y tocados
- Reflexiones
- Registro Civil
- Sonido e iluminación
- Tarjetería
- Teen Planner
- Teens
- Tradiciones
- Viajes
- Zapatos
- Ver Todas
NEWSLETTERS
Recibí GRATIS todas las Novedades
OkEl vals | 11 de January de 2012
Bailar es bueno para el cuerpo y para el alma
Bailamos desde el primer pataleo que damos de bebés, pero sin lugar a dudas el más emotivo de todos los bailes que daremos en nuestra vida es el vals de nuestro casamiento.
Foto: Bodart
De una manera u otra, en todas las culturas se baila. Se puede decir que estamos regidos por el ritmo interno y los sonidos externos. Lo sentimos de una manera que no se puede expresar más que bailando. Es más, mucho antes de poder hablar, escribir, los hombres nos comunicamos con el lenguaje de la danza. Baila nuestro cuerpo, baila nuestro corazón.
La danza es la expresión de nuestras emociones a través del movimiento, dice la antropóloga Judith Lynne Hanna, desbordamos amor, odio, alegría, tristeza, coqueteamos, seducimos, cortejamos, festejamos la dicha y la muerte. Y todo ésto, a través de la danza que logra expresar de la mejor manera, nuestros sentimientos.
Incluso, solemos afirmar que definitivamente el mundo se puede reordenar y mejorar desde el conocimiento de la danza. Para algunas religiones, bailar es un acto tan irreverente que está prohibido, para otras culturas, en cambio, es sagrado como una religión.
En cualquier parte del mundo, el baile, apenas puede contenerse, donde uno vaya se encuentra con un baile diferente, con un estilo. Y los mensajes que nos dan serán diferentes, una manera de contactarse hombre y mujer; nos hablarán de sentimientos de formas de ser, de una cultura. En los grandes salones de las ciudades, como en los pueblitos más alejados, en cualquier lugar de este mundo se baila.
Expresión, arte o religión siempre es sinónimo de emociones: se festeja la vida (un casamiento, la vendimia, la cosecha exitosa, el compromiso con los amigos, el deseo de contar una historia). No importa si se trata del tango, cuarteto, rumba, polka, chachachá, vals, beguine, fox-trot, tarantela, flamenco, paso doble, bailamos, como si nuestra vida dependiera de eso.
Y así, lo creían en la edad medieval, danzar frente a la estatua de San Vito auguraba un año de buena salud. Bailamos por afición, para festejar la unión, la dicha, para lograr de una manera u otra expresar sensaciones profundas.
El baile, como el ritmo de un corazón latente, es la vida, pero también el espacio entre los latidos. Es lo más cerca que podemos estar de Dios, sin necesidad de palabras, dice: Judith Jamison, Directora Artística de Alvin Ailey American Dance Theater.
Bailar es humano. Bailar es divino
Se consultó la siguiente fuente: National Geographic. Julio 2006, Cathy Newman
AUTOR
COMENTARIOS
Mel | 05 de June
Me gusto mucho la nota, y si... diria Wayne Sleep " Bailar es un placer, eleva el espiritu, fortalece el cuerpo y estimula la mente.."








